Así como una buena alimentación, tener una conexión de Wi-Fi decente es un aspecto importante en la vida de un ser humano

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Municipiossur.com

Así como una buena alimentación, tener una conexión de Wi-Fi decente es un aspecto importante en la vida de un ser humano. Por esa razón es que se han inventado varios métodos para mejorar la recepción, aunque muy pocas han podido demostrar ser eficientes o siquiera funcionales.

Tal vez algunas personas piensen que sólo se trata de un rumor, pero recientemente la ciencia confirmo que este metal realmente es efectivo. De hecho, un equipo fue capaz de estudiar un espacio y así, comprobar que es capaz de optimizar la señal dentro de una habitación.

Estas personas introdujeron información en WiPrint, un programa personalizado que les sirvió para diseñar un reflector óptimo para su experimento. Luego utilizaron una impresora 3D para obtener el material y por último, lo cubrieron con papel aluminio y lo colocaron detrás de un detrás de un router.

Como podrán imaginar, los muchachos consiguieron mejorar su conexión inalámbrica y al mismo tiempo, probaron que existe una solución barata a los problemas que sufre gran parte de los internautas. Quienes tengan acceso a una impresora 3D podrán fabricar su propio reflector con $35 dólares, que cuestan mucho menos que unas antenas direccionales.

Además de su eficiencia, también ha probado ser bastante útil cuando se habla de controlar su señal de Wi-Fi. Ésta no sólo se puede canalizar para una mejor recepción en otras habitaciones, sino que se puede cortar para evitar que los vecinos gandallas no se gocen de internet gratuito.

Ahora estos genios pretenden diseñar reflectores que posean un material distinto al plástico, de modo que estos puedan cambiar de forma de acuerdo a la estructura de la habitación en la que se encuentren. Tal vez no consigan ampliar la cobertura del router, pero sí mejorar la intensidad de la señal en ciertas habitaciones de la casa.