Rosetta se estrellará de forma programada contra el suelo del cometa

Agencias

Municipiossur.com

Érase una vez una nave espacial llamada Rosetta, que viajó hasta un lejano cometa para acompañarle durante su travesía hacia el Sol. En la sonda iba un pasajero, un robot denominado Philae que, en mitad de su aventura, saltó de la nave para aterrizar en la superficie de 67P/Churyumov-Gerasimenko. Era la primera vez que los humanos lograban algo así. Este cuento galáctico concluirá el viernes, 30 de septiembre, cuando Rosetta se estrelle de forma programada contra el suelo del cometa, una maniobra que pondrá fin a una de las aventuras científicas más extraordinarias de la historia espacial.

El final está previsto para las 13.21 horas. La sonda irá descendiendo de altura hasta impactar contra el suelo o, como señala el ingeniero Emmet Fletcher, responsable de comunicación de la ESA en España, "hasta que quede aparcada para siempre en el cometa".

En concreto, se quedará en una región llamada Ma'at, situada en la cabeza o en el lóbulo más pequeño de 67P. Se trata de una región en la que hay fosas activas en las que se originan chorros de polvo, y que tienen más de 100 metros de diámetro y entre 50 y 60 metros de profundidad, según ha precisado la ESA en un comunicado.

Las maniobras para preparar la grand finale, como llaman en la ESA al final de la misión, empezaron el 9 de agosto y se están llevando a cabo desde el Centro de Operaciones espaciales de la ESA (ESOC), en Darmstadt (Alemania), en el que se darán cita el viernes por la mañana los principales responsables de la misión y desde el que se retransmitirán los últimos instantes de vida de Rosetta. En el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC) de la ESA de Villanueva de la Cañada (Madrid), que contactará con el centro alemán para retransmitir el impacto, investigadores y responsables de la misión harán balance de la misión y comentarán las maniobras de descenso.

La nave Rosetta fue lanzada al espacio en 2004 y llegó a su destino una década después, en agosto de 2014. La misión ha sido una de las más exitosas desde el punto de vista de la ingeniería y de la ciencia, dando lugar a decenas de estudios científicos sobre este cometa a partir de los datos recabados. Así, ha encontrado en este cuerpo algunos de los elementos que se consideran esenciales para la vida.

Desde el 9 de agosto, la sonda está trazando órbitas elípticas cada vez más próximas a su superficie. El sobrevuelo final se produjo el 24 de septiembre y, desde entonces, se han llevado a cabo otras maniobras para alinear la sonda con el lugar del impacto, un punto cercano a una fosa de 130 metros de ancho, llamada Deir el-Medina (como el poblado egipcio).

Los últimos instantes de su vida los dedicará a observar de cerca unas estructuras granuladas que se encuentran en las paredes de las fosas, y a las que denominan piel de gallina.

El aterrizaje del robot Philae, de unos 100 kilogramos de peso, fue uno de los hitos de la misión. Como ha recordado en varias ocasiones Álvaro Giménez Cañete, director de Ciencia en la ESA, incluyeron el aterrizaje de Philae a pesar de que todos los expertos les dijeron que no sería posible lograrlo. Esta parte de la misión, que se llevó a cabo el 12 de noviembre de 2014, fue considerada un éxito aunque no salió como estaba previsto.

Un fallo en los arpones que debían sujetar al robot hizo que éste, tras dar una serie de botes, cayera en una zona distinta a la prevista inicialmente. Por ello, sólo pudo completar su programa científico hasta que se apagó su batería primaria. Si hubiera caído en la zona planeada, el sol habría cargado sus paneles solares y habría podido usar su taladro para tomar muestras. A lo largo de los siguientes meses y a medida que el cometa viajaba hacia el Sol, los científicos de la ESA intentaron repetidamente volver a contactar con Philae, y aunque se logró recibir alguna señal esperanzadora, no se logró reactivarla. El pasado julio cesaron los intentos por contactar con el robot.

A principios de septiembre, cuando la misión estaba a punto de terminar, la cámara Osiris de Rosetta localizó la grieta en la que había quedado atrapado el robot Philae.

Es tan abundante la información recabada por los instrumentos de la sonda que su estudio mantendrá ocupados a los investigadores durante varios años más.