Maquiavelo  

Al que hay que reconocer que trabajó desde un principio para que no llegara su sobrino Miguel Ángel Yunes Márquez fue al senador Héctor Yunes Landa, fue sin duda el más empecinado en bloquear el arribo y cuestionó hasta el final la posibilidad del establecimiento de una monarquía en la entidad.


Es un pleito familiar de antología y fue uno de los personajes quien elaboraba estrategias electorales para que no hubiera otro de sus parientes Yunes azules en el gobierno estatal. Se rumora que hubo una grave ofensa del gobernador Yunes Linares al padre del legislador federal.


Lo que es justo decir, es que el votó por José Antonio Meade y por su compañero en el Senado, José Francisco Yunes Zorrilla. Lo priista nunca lo hizo a un lado por sus convicciones ideológicas, aunque ahora le ha dado por hacer su propio partido político, no hay que olvidar que uno de sus tutores fue el exgobernador Dante Delgado Rannauro, creador del instituto político Convergencia transformada en Movimiento Ciudadano.


Es de los pocos políticos del devaluado partido tricolor que ganó su propia diputación federal para él, al igual que para su hija Andrea, además logró meter a varios miembros de su equipo como legisladores locales.


Los dos “R” que arrasaron en Veracruz


Los senadores más votados de los últimos tiempos en el Estado fueron Rocío Nahle y Ricardo Ahued, llegan con todo el apoyo de la ciudadanía veracruzana a la Cámara Alta. Barrieron al potentado panista Julen Rementería, quien había tapizado todas las avenidas y carreteras con sus espectaculares prometiendo lo que no había hecho en el gobierno estatal.


Los rumores que siempre existen en las campañas, es que hay un divorcio de los Rementería con los Yunes por el natural celo de los perdedores con el que logró la Senaduría por ser la primera minoría, también para su hijo una diputación.


Cinismo del líder panista


Con el inminente desmantelamiento del PAN en el estado de Veracruz por la estrepitosa derrota electoral, el líder estatal, José de Jesús Mancha, busca la protección del cargo y quiere reelegirse para evitar ir a la cárcel, ante las graves acusaciones de corrupción a pesar de que ya se pidió la intervención de la Auditoría Superior de la Federación y en caso necesario de la PGR.


Las denuncias presentadas en su contra señalan que contratos de obra pública que le entregaba el senador electo, Julen Rementería, era para favorecer a familiares y utilizaba su cargo partidista para su beneficio personal aprovechando servicios del Congreso local y de la Fiscalía General del Estado.


Los panistas quieren mantener esa prepotencia que los caracterizó en el actuar de las autoridades estatales y conservar los privilegios que les otorgaba el poder.


No sería extraño que algunos miembros del actual poder estatal estén pensando poner algunos miles de kilómetros de distancia, tener en su contra tanto a los ejecutivos del gobierno federal como al estatal a los que ofendieron con mexicana alegría, ahora quieren disfrutar las costosas propiedades que poseen en el extranjero y que han sido dadas a conocer por varios medios de comunicación.