Maquiavelo  

De veras que les está lloviendo a los candidatos opositores a Morena. Ahora fue el candidato a gobernador por el estado de Tabasco, Oscar Cantón Zetina, por el Partido Verde Ecologista que está en alianza con el PRI quien afirmó que él votará por López Obrador.


El candidato independiente por ese mismo estado Alí de la Torre se había adelantado al destacado periodista de Excélsior y se había inclinado por Andrés Manuel y todo esto ocurrió en un debate.


No es extraño que en el PRI como en el Verde están con la izquierda verdadera que representa el aspirante presidencial de Morena. Lo mismo ocurre en Veracruz y en otras entidades donde la clase política que sabe como vienen las próximas elecciones federales y estatales no quieren estar con los perdedores del partido hegemónico del PRI y mucho menos con el Frente que significa la derecha extrema.


En el caso específico de la entidad veracruzana lo que lo ha unido a todos los partidos es el rechazo a lo que se pretende hacer en la entidad de establecer una monarquía yunista.


No hay que olvidar que fueron los priistas de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa quienes les ganaron los comicios en dos ocasiones a Miguel Ángel Yunes Linares y es el mismo equipo que ahora se encuentra al lado con el que tiene mayores posibilidades de ganar en Veracruz.


Además son los mejores operadores que conocen la evolución de un proceso electoral. Aunado a que en esta ocasión existen otros poderosos motivos ya que han sido objeto de persecuciones y han sufrido de manera directa las amenazas incluyendo hasta a las familias.


Lo ocurrido en Tabasco se repite en todo sureste del país.


Pobre Veracruz con la continuidad que pretenden


Como que los políticos no entienden o se hacen los tarados cuando se refieren al poder político de un presidente de la República, la influencia que tiene en todo el país es fuera de serie.


Cuando López Obrador afirma que si llegara Yunes Márquez a ser el gobernador no le daría ninguna atención, las consecuencias para la entidad serían muy graves.


Ustedes creerían que el exgobernador Javier Duarte de Ochoa estaría en la cárcel si el Jefe de la Nación no lo decide. No se mueve nadie si el mandatario no lo ordena.


Lo que ocurre en otras naciones con el caso de la empresa brasileña Odebretch que corrompía a medio mundo y que en varias naciones varios presidentes están en prisión situación que no ocurre en México simple y llanamente porque Enrique Peña Nieto no lo permite.


Resultan extrañas las opiniones de destacados y conocedores miembros de la clase política que pongan en duda como le iría a Veracruz con un gobernador considerado como enemigo personal del Presidente de México.


El pueblo es inocente y completamente ajeno a tener los gobernadores que ha tenido la entidad. Pero algunos abusan de manera extrema y merecen el rechazo.