Edgar Hernández*

¡De paso atropella a Veracruz!

El “ultimátum” al candidato del PRI a la Presidencia, José Antonio Meade  en el sentido que será “sustituido” ante su nulo crecimiento y el reconocimiento propio de su parte de que “está muy difícil ganar esta elección”, golpean al corazón del priismo veracruzano.

Ello a pesar de la presunción de su coordinador de campaña en el estado Héctor Yunes Landa, quien luego de presentar a su parque jurásico “ganador” sostiene que van con todo por la victoria de Meade.

La Presidencial, las nueve gubernaturas en disputa y el Congreso de la Unión y otros cargos de elección popular ya no estarán, como en el pasado, en manos tricolores al presumirse el refrendo del voto de castigo y apostar por Morena, cuya elección está a escasos 85 días.

La probable, inminente o inevitable sustitución de José Antonio Meade y la eventual incorporación a una fórmula ganadora de Margarita Zavala conjuntado los votos del PRI y el PAN y la morralla PRD, Movimiento Ciudadano, Panal y Partido Verde de consolidarse, moverá de todas maneras escenarios electorales como el veracruzano.

Y es que las últimas aproximaciones estadísticas y sondeos de opinión refieren que el proceso electoral dejará de ser de tercios para convertirse en una elección de dos.

En Veracruz también.

Con la agravante de que cambiar de caballo a mitad del río difícilmente le daría ventaja a quien viene desde atrás como es el caso de Margarita.

Y es que la inversión política hecha por Andrés Manuel López Obrador y su territorio Morena en los dos últimos años pareciera irreversible; de ello ya se percató el aparato de poder que arroja su última carta sacrificando a José Antonio Meade.

En Arandas, Jalisco antes de visitar a la virgen de San Juan de los Lagos y encomendarse a la imagen milagrosa, el presidenciable Meade ante empresarios, reconoció que “es muy difícil ganar la elección”.

“Les pido que salgamos juntos a convencer para ganar”, reiteró ante empresarios de los Altos de Jalisco.

Mientras, uno de los columnistas más cercanos a la expresión presidencial, en igual proporción de los diarios Reforma y El Universal, escribe el epitafio a Meade.

“Al arrancar la tercera semana de las campañas presidenciales, al candidato del PRI, José Antonio Meade, las cúpulas de su partido y del gobierno le han fijado una especie de ultimátum ante su nulo crecimiento y hasta un descenso en las encuestas conocidas de los últimos días: si Meade no sale del primer debate, el próximo domingo 22 de abril, con un triunfo claro que se refleje en un crecimiento y reposicionamiento inmediato en las encuestas, entonces los grupos de poder que lo apoyan y que impulsaron su candidatura comenzarían a revisar escenarios alternos”.

Eso lo escribe Salvador Soto, acreditado columnista de El Universal, cuya influencia en la opinión pública es sustantiva al estar comprobado que recibe información de primera mano de la casa presidencial.

Ello, al igual que los resultados negativos en las últimas encuestas que midieron los primeros días de la campaña formal –desde Berúmen hasta SPD, pasando por Massive Caller y Gil 360- en donde Meade no sale del tercer con diferencias  de entre 10 y seis puntos de Anaya, colocado en segundo lugar.

El escenario nacional es pues complicado, más para la tercera reserva electoral veracruzana en donde el ruido impuesto por su coordinador de campaña, Héctor Yunes Landa, le complica aún más con personajes desacreditados y de franco repudio ciudadano como los que integran su cuadro de “vencedores”, que son los mismos con los que perdió el PRI la gubernatura en 2016.

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo