Rafael C. Zugasti

 

 

Se tiene como connotación que al  “...estado intermedio entre uno más antiguo y otro a que se llega en un cambio”, se conoce como Transición de un régimen político.

Ante ello, lo que hoy acontece en el espectro político, y por obviedad electoral, en la Entidad obedece a varios factores, por lo que se convierte en un esquema multi-factorial.

La entrega de constancia de mayoría que el Organismo Electoral Autorizado emitió a quien considera, de acuerdo a los sufragios emitidos sólo y nada más en la mera jornada de hace dos domingos, triunfador establece que se comience, en el devenir de los meses, a realizar el proceso de Transición gubernamental de las entidades del Estado y de su Administración Pública.

Ahora, falta ver cuál será el desarrollo que establecerán aquellos que no se vieron beneficiados por el veredicto del Organo Local Electoral; los escenarios, a nuestro parecer, pueden ser dos: el primero, aceptar, en base a sustento jurídicos probatorios,  la decisión del OPLE y comenzar todas las fuerzas políticas de Veracruz a trabajar en la edificación de un Pacto para la Gobernabilidad y el sano Desarrollo de Veracruz en lo político, en lo económico, pero sobre todo en lo social, en suma: labrar el camino a la buena gobernanza de Veracruz; y el segundo, apelar, los no agraciados con el triunfo cantado, el resultado que el Organismo Local emitió a favor del candidato del PAN y PRD, en miras de evitar por la vida legal, a través de las instancias jurídicas  federales, en suma el TRIFE, el veredicto numérico de votos que dieron “razón” para cantar el triunfo en la dirección que se realizó, ósea la autopista hacia el lado contrario del primer escenario (arriba de sucinta manera expresado), la confrontación legal que busque corregir el sentido de la decisión local del OPLE: anular lo que se tenga, y deba,  que anular.

Por lo amplio que son, tan breves explicaciones, de los escenarios mencionados, hoy nos abocaremos a considerar y exponer, en parte,  el primero de ellos.

Todo sabemos que en la democracia se gana o se pierde, inclusive, con y por un sólo voto. Ante ello, y si el OPLE actuó dentro de los espacios de la ética pública, la merecida legalidad y sin alguna parcialidad, el resultado cantado debe servir como una ventana de oportunidad para que las diversas corrientes partidistas, inclusive las que no se encuentren en el cause de la institucionalidad de los partidos políticos, se reagrupen a su interior y se fortifiquen de cara a sus principales clientes, los electores.

Pero, la primer interrogante que nos asalta es sí alguien ha entendido, quizá, el papel que desempeñan hoy por hoy los institutos políticos, léase partidos políticos, acaso.

Entendámoslos como entidades que tienen elementos u individuos que ofertar a la sociedad, su principal nicho de mercado, para que hagan labores públicas que el ciudadano en general, ocupado en acrecentar y consolidar su cuestión personal y privada, no está interesado en realizar para el cuidado y el desarrollo de su territorialidad y de su ambiente en general.

Así, los partidos políticos, en el más sencillo elemento explicativo, son agencias de ofrecimiento laboral, público, de elementos e individuos que consideran tener los conocimientos y aptitudes sustanciales requeridos para hacerse cargo de la cuestión pública.

Ante ello, y hoy por hoy, consideramos que con el resultado obtenido, inclusive para el que haya sido agenciado, y cantado por ahora, el triunfo, los partidos políticos en su conjunto deben revalorizar la oferta, listado de perfiles,  que tendrán que ofrecer en lo venidero a su principal cliente, el elector, la sociedad.

Ello obedece a que dicho resultado, se erigió en tercias, y no en su conjunto de la población electoralmente autorizada de sufragar, es decir todos los ciudadanos que se encuentran mencionados en el listado nominal, sin dejar de considerar el porcentaje de participación llevada a cabo.

Así, se tiene que valorar que 1 de cada 3 de los ciudadanos que salieron a emitir su decisión en las urnas, eligió una forma de ser y hacer gobierno. Un tercio, pues, y sólo de los que participamos en la pasada justa electoral, estuvieron de acuerdo que fuera una corriente diferente a la que actualmente es y hace gobierno, dirija los destinos de Veracruz durante el ultimo mes del presente año, todo el 2017 y 11 meses del 2018.

Que nos da a discernir ese dato, que si bien ganó la oposición al régimen actual, la del partido en el poder, no fue un resultado avalado por el total de los individuos que aparecemos en el listado nominal de Veracruz, sino del porcentaje que sí decidimos salir y sufragar por las diferentes ofertas que en el mercado electoral se presentaron.

Pero a que viene todo ello, a explicar en sí el por qué los partidos políticos, aquí considerados como meras agencias que ofrecen perfiles, elementos e individuos para el trabajo público, no tiene en sus listas buenos perfiles y actores que mostrar en la plaza. De lo contrario, el nivel de participación sería mayúsculo.

Es de allí, donde los institutos políticos, en  el primer escenario, se tienen que reagrupar, e incluso algunos hasta reinventar, a su interior y buscar tener en sus listados de ofertas de individuos, a personas que la ciudadanía, la sociedad, el electorado vea con buenos ojos de brindarles la confianza y oportunidad de contratarlos como sus empleados públicos.

Ese en el primer elemento que se debe comenzar a realizar, en el ejercicio de labrar el camino hacia la Transición de la Alternancia en Veracruz

 

Repensar el pensar...

 

Le bastó, al hoy gobernante “elector”, tan sólo 77 días para recapacitar, repensar su pensar,  y modificar en positivo, la regañada que le propinó al Presidente del OPLE durante su registro, el pasado 27 de Marzo del año en curso; pues, ayer ante su entrega de Constancia de Mayoría, la cual le fue otorgada de la mano del propio Bonilla al cuadrado, ósea Bonilla Bonilla, al candidato que el Organismo Electoral reconoce como ganador de la pasada contienda electoral, Miguel Angel Yunes Linares, se observó que el futuro Gobernador se desvivió en reconocimientos, halagos y agradecimientos para Bonilla y sus pares...

Ojalá y Yunes Linares cumpla su promesa de que “durante su gobierno, respetara la autonomía del Organismo Electoral Local”, ya con ello sería una ganancia, y piso parejo, para quienes se encuentren de cara al 2018...