Elsa de León A.

                La semana pasada asistí en representación de Veloa, A.C. (Veracruzanas Líderes de Opinión y de Acción A.C.), y de nuestra Presidenta, Billie J. Parker, a escuchar el testimonio de Isidro (Gracias, Billie).

                Fue una inmensa experiencia para mí, ya que Isidro forma parte de la A.C. El Barzón.

                Lo presentó la licenciada María Teresa Carvajal Vázquez, Presidenta de El Barzón, y nos ofreció una pequeña reseña de lo que diría Isidro.

                Con un auditorio de alrededor de 40 personas -representantes de varias asociaciones civiles-, Isidro, un señor maduro de Monterrey, empezó a narrar su experiencia al caer en atraso de pagos a un banco, por haber solicitado un préstamo para construir su casa. Platicó todas las cuestiones familiares, emocionales, de salud, económicas, de indecisión, de desconocimiento, por las que atravesó durante este proceso, que al final del día terminó, con la ayuda de su A.C., con un buen final.

                Estuvieron presentes también la doctora Margarita Soto Esparza, ex presidenta del Consejo Estatal de Asociaciones Civiles del estado, y la doctora Roxana Martínez, Presidenta de la A.C. Quita Kilos.

                Fue una reunión y una experiencia altamente gratificante escuchar por todas las que pasó Isidro, y que al final del día, y gracias a El Barzón y a la ayuda de la licenciada Teresa Carvajal, logró recuperar todo lo que había perdido, principalmente la paz.

                Ahora Isidro puede sonreír y reconocer toda la ayuda a sus compañeros, y a la Presidenta de El Barzón su apoyo incondicional y su ayuda. Debo reconocer que, aunque el perfil de Isidro no era literario, ni artístico, supongo, hizo un relato digno de una novela, muy bien estructurado de principio a fin. Inició muy bien, con antecedentes. De repente, se hacía apoyar con datos duros, con frases que él mismo había escrito, me imagino, en los momentos aciagos. Fue desarrollando la historia y culminó con un final feliz. Durante la plática, se veía cómo, al revivir su mala experiencia con los bancos, su cara se transformaba con pequeños rasgos de dolor, sobre todo cuando se refirió a las heridas que en su familia este asunto ocasionó; cómo fue minando su autoestima y quitándole la paz.

                La verdad, esta reunión fue de provecho para todos quienes estábamos ahí. Esas reflexiones de vida nos llevan a darnos cuenta de que, para empezar, los ciudadanos estamos organizados. Que juntos logramos más. Que cuando nos unimos, no hay fuerza que nos detenga. Que las cosas que una persona ignora, otra las sabe. Que siempre es mejor pasar malos momentos acompañado, que solo. Y que al final del día, las cosas siempre se van a componer.

                Muchas fueron las lecciones que dejó esta experiencia de Isidro. Una fue que no debemos dejar las cosas a un lado. Otra fue aprender cosas nuevas. Entender que hay que juntar todos los documentos; estar siempre que se sea requerido; buscar alternativas de solución.

                Isidro nos contó que muchas cosas que no hizo fue por falta de conocimiento. Yo agregaría: “Lo que al tiempo se le deja, al tiempo se le queda”.

                Y al final de la reunión, todas las invitadas especiales tuvimos una intervención.

                Por parte de Veloa, el punto es incidir en todas las cuestiones que tengan que ver con una mejor sociedad.

                Por parte de Quita Kilos A. C., incidir en todas las cuestiones que tengan que ver con la salud. Recordemos que Veracruz es el estado con mayor grado de obesidad en sus habitantes, niños, jóvenes y adultos, y es un asunto que debemos atender.

                Y por parte de la doctora Margarita Soto Esparza, ver que es una científica, reconocida en el ámbito universitario, tanto como en el social; una persona con una gran bondad en su mirada y una vasta experiencia en la ayuda al prójimo.

                La verdad es que yo salí con un gran sabor de boca, al darme cuenta que somos muchos ciudadanos los que estamos haciendo una mejor sociedad, que queremos coincidir en todas las cuestiones que nos afectan a todos. Esto, ya nadie lo detiene.

                Al final la reunión -todavía más sorprendida- terminó con una gran camaradería, sin formalismos. Un verdadero convivio de amigos, con chocolate y tamales, oliendo a un gran humanismo, a unas ganas enormes de ayudar, a una solidaridad que hacía mucho que yo no veía en ningún lugar.

                Estoy introduciéndome en el mundo de las A.C. y créanme que siento un gran orgullo y presiento que podemos hacer un gran trabajo.

                En conclusión, todos comentamos que es muy necesario no dejar las cosas para después, que debemos seguir aprendiendo, porque quien no aprende cosas nuevas es como si estuviera muerto, y que el mundo está cambiando y que sólo quienes se adapten a los cambios podrán seguir adelante.

                Muchas gracias a El Barzón, a Teresa Carvajal por ser ese gran ser humano que es, además de una excelente abogada, y por esta grata experiencia.

 

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