Al “Tío Ramón” Hernández Toledo, le vale un soberano cacahuate si los trabajadores transitorios de la Sección 11 ya comieron o si llevaron el pan a la mesa de sus familias. Para el veterano líder sindical, en efecto, su prioridad fue gastarse millones de pesos en su fiesta del “Grupo Mayoritario 24 de Octubre”. Es lamentable que cientos de “transitorios” del Sindicato Petrolero, anden pidiendo limosna en las carreteras y caseta de cobro del puente “Coatza Uno”, mientras que Ramón, junto con su “gavilla” de lidercillos de la Sección 11, se gastó una millonada para auto festejarse y embriagarse de poder. El festejo nunca tuvo que haberse hecho, y menos cuando docenas y hasta cientos de agremiados de la famosa “11”, han sido corridos y jubilados de Petróleos Mexicanos. ¿En qué cabeza cabe que se organice una mega pachanga, si cientos de petroleros y sus familias tienen el estómago vacío?, lo anterior, no es tener ni tantita madre. El apunte: 1.-Hernández Toledo, Secretario General de la Sección 11 de Nanchital, ha perdido el “sentido común”, pero en especial, ha perdido su “humildad” para con sus representados. La verdad que no se vale que arme tremendas fiestonas, mientras que muchos de sus compañeros se andan “muriendo de hambre” al no tener trabajo en ninguno de los Complejos Petroquímicos que están bajo el control sindical del Sindicato Petrolero, ahí donde manda Carlos Romero Deschamps. “En esta vida se puede ser cochino, pero nunca trompudo”. A Ramón Hernández, así se ve, ya le creció mucho su “trompita”. (24 de octubre de 2016)