Eusebia Cortés Pérez, es una “homobona”, que en la lengua “teca” quiere decir: “Mujer Buena”. Pero en política, ser “buena gente”, a veces no funciona o conviene. La semana pasada, la regidora se metió en un problemón, luego que le declaró a la prensa que la “delincuencia organizada” tenía el control de los panteones de Coatzacoalcos. A tanto llegó el escándalo que funcionarios de la Fiscalía General del Estado la fueron a “visitar” a su oficina en Palacio Municipal para que aportara pruebas de sus “dichos” para poder actuar legalmente contra los “mafiosos”. ¿Cuál fue la novedad en la declaración de la edil ante la Fiscalía?, pues que se retractó de lo que dijo, donde dejó en claro que los “malos” no son los que “cobran piso” en los camposantos, pero en cambio culpó a ex funcionarios del pasado gobierno priista como los responsables del cobro. ¡Por el amor de dios!, lo que hoy está más que claro, es que la lengua mata a doña Eusebia, pues no sale de un “infierno” y de volada se mete a otro. En el quehacer político hay que ser serios y profesionales para ser creíbles ante la opinión pública, por lo tanto, lo que hoy urge es que Cortés Pérez, denuncie y revele, ante un Ministerio Público los nombres y apellidos de esos ex funcionarios municipales que se dedican a “chingar” a los trabajadores de los panteones, y si ella ya no quiere abrir la boca, pues cada vez que la abre se mete en broncas; la Fiscalía de Jorge Winckler, tendrá que mandar a llamar a los: albañiles, sembradores de flores, lavadores de tumbas, vendedores de flores y administradores de los “camposantos”, para que aporten los nombres y apellidos de los ex funcionarios municipales, quienes hasta hace poco tiempo, se “pasaban de galleta”. El dato preciso: 1.-Eusebia Cortés Pérez, tiene la obligación de reflexionar que no todos los días puede estarse “enfrentando” a todos. Alguien le tendrá que decir a la regidora que en “boca cerrada no entran moscas”. En política, hacerle al “héroe” o al “demócrata”, siempre trae serios problemas, y más cuando se “tocan” o “afectan” intereses financieros. (12 de marzo de 2018)