El Presidente Enrique Peña Nieto encabezó este sábado la clausura de la XXII Asamblea Nacional Ordinaria del PRI. “Me emociona encontrarme con las bases priistas, las mujeres y hombres que son el rostro, la voz y el alma del PRI”, saludó en su discurso a los militantes del Partido, reunidos en la sesión plenaria. Hizo un reconocimiento “a cada uno de los sectores del partido” por “la firmeza con que defienden los intereses de sus afiliados y, al mismo tiempo, contribuyen al bienestar de nuestro país”. De igual manera, destacó el papel de las mujeres priistas, “por su entrega, por su liderazgo y la determinación que distingue su acción política”; y agradeció a los jóvenes por “su energía, su recibimiento”, celebrando además la “grata coincidencia” de la clausura de la Asamblea con el Día Internacional de la Juventud. “A todos ustedes, las fuerzas vivas del PRI, les reconozco su labor y me reconozco en su quehacer”, añadió. El Titular del Ejecutivo Federal destacó la responsabilidad que enfrenta su Partido en la actual coyuntura, e hizo un llamado a “defender las instituciones y a consolidar la unidad y estabilidad de nuestro país”. De cara al 2018, resumió que “el PRI se presentará a la elección después de haber impulsado con éxito la transformación del país”, asumiendo, sin embargo “los costos naturales de habernos atrevido a cambiar y mejorar las cosas”. Eso es lo que “nos da autoridad moral para salir nuevamente a reafirmar la confianza ciudadana”. Y en este sentido, invitó a defender los logros obtenidos, pues “como soldados de la patria, los priistas debemos salvaguardar el proyecto de país”. El Presidente Peña Nieto lanzó el desafío de que el Partido Revolucionario Institucional está yendo hacia “una batalla decisiva para México”, con la meta de “un futuro que asegure bienestar y oportunidades para todas y todos” y la seguridad de que “México gana cuando gana el PRI”. (12 de agosto de 2017)