¿Don Carlos Slim ya se habrá arrepentido de su inversión millonaria en el túnel sumergido de Coatzacoalcos?. La realidad es que la magna obra no ha sido lo que se esperaba. Si ustedes circulan por el túnel sumergido de Coatzacoalcos a Villa Allende, o viceversa, pocas veces, si no es que nunca, se encontrarán a otro vehículo que circule junto a su unidad, detrás o adelante, y si a eso le sumamos que aun no hay descuento para los residentes de la Villa, pues todos ellos prefieren seguir haciendo uso del transbordador. La realidad es que el tráfico en el transbordador que ha diario cruza el río Coatzacoalcos, ha disminuido. La fila de carros para abordar, ya no es como antes, pero de eso a que el túnel tenga un tráfico vehicular bastante continuo, la verdad es que no. El puente Coatzacoalcos I, mantiene su tráfico vehicular casi igual al que se tenía previo a la inauguración de la magna obra, por lo que el túnel realmente no ha significado un desahogo de tráfico, solo en caso de emergencias o prisa. Lo anterior podría deberse al elevado costo por transitar en el. El dato: Si don Carlos Slim no se desanima por la poca afluencia de vehículos, podría desanimarse por los continuos bloqueos que se registran, ante la falta de pago por parte de la aseguradora, para los afectados durante la obra de construcción. El túnel sumergido es una obra que desde el inició estuvo estrellada, y ni con la inauguración, se acabaron los problemas. (11 de agosto de 2017)