Héctor Yunes Landa

 

La corrupción es uno de los principales problemas que registra nuestro país y en otras latitudes del mundo.

Por ello, existen esfuerzos internacionales que promueven y facilitan la cooperación entre los países para prevenir y combatir la corrupción.

Nuestro país tiene signados Acuerdos Internacionales en materia anticorrupción con la ONU, OCDE, OEA y la Academia Internacional contra la Corrupción (IACA).

Por ello, en seguimiento a estos Acuerdos, presenté el pasado jueves ante el Pleno del Senado de la República un punto de acuerdo de urgente resolución para exhortar a diversas dependencias federales a investigar y, en su caso, sancionar los posibles actos de corrupción realizados en nuestro país por la farmaceuta Teva.

Recientemente se dio a conocer que autoridades estadounidenses multaron por más de 500 millones de dólares a la farmacéutica israelí Teva, al comprobarse que la empresa pagó a médicos de hospitales públicos y funcionarios del sector de salud de México varios millones de pesos para promover productos de la farmacéutica, en particular, el medicamento Copaxone, diseñado para el tratamiento de la esclerosis múltiple. La multa se impuso tras la investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Las distintas publicaciones señalan que la farmacéutica Teva evitó el juicio ante la justicia estadounidense debido a que llegó a un acuerdo, el pasado 22 de diciembre de 2016, por un pago de 520 millones de dólares, una vez que la empresa israelí reconociera haber realizado sobornos millonarios a funcionarios de Rusia, Ucrania y México.

Dichos pagos ilegales formaban parte de la estrategia de Teva para posicionarse como la principal productora de medicinas genéricas en el mundo y alcanzar ganancias por más de 221 millones de dólares.

Para ello, incidió en la aprobación de regulaciones médicas y en la compra de medicamentos por parte de hospitales públicos.

La investigación detectó que Teva hizo pagos ilegales a funcionarios del sector salud mexicano desde 2005 hasta 2012 y advierte que no es el primer escándalo de la farmacéutica, pues en el año 2007 ya había sido investigada en Estados Unidos, también por prácticas corruptas.

La investigación contra la farmacéutica israelí, por sobornos internacionales, comenzó al violar la ley estadounidense de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA, por sus siglas en inglés), por lo que el proceso se radicó en la Corte Federal para el Distrito Sureste de Florida y en el que se presentaron documentos en los que se mencionan que Teva pagó miles de dólares en efectivo, comidas, regalos y viajes a Cancún para médicos empleados de hospitales públicos de nuestro país.

Se documentó que entre los años 2011 y 2012, Teva México obtuvo contratos por unos 16,865,489 dólares y uno de los corrompidos fue un reconocido e influyente neurólogo que trató a pacientes con esclerosis múltiple y que tuvo altos cargos en hospitales y otras instituciones de salud pertenecientes al gobierno mexicano.

Se sabe que la PGR documentó que la farmacéutica Teva llegó a México en 2004 comprando, desde entonces, compañías del sector farmacéutico e incluso del mercado inmobiliario y de servicios, entre las que se incluyen Lemery S. A. de C. V., Sicor de México; Ivax Phamaceuticals México, y Vitrum División Farmacéutica.

Finalmente, se reiteró en medios de comunicación que el distribuidor pagó entre 9 mil y 30 mil dólares cada año para influir en las recetas, mientras que Teva pagó directamente 159 mil dólares a funcionarios mexicanos en 2012; por ello, la empresa israelí reconoció los sobornos ante el Departamento de Justicia y acordó pagar una multa por 283 millones 177 mil 348 dólares en beneficio del Departamento del Tesoro de Estados Unidos; además de 236 millones 101 mil 824 dólares junto con la empresa distribuidora.

Se trata de un caso de corrupción internacional que debe ser investigado, y sancionado por las autoridades mexicanas.

Involucra el pago de 16.8 millones de dólares a médicos y funcionarios de hospitales públicos de nuestro país, por parte de la subsidiaria del grupo Teva Pharmaceutical Industries y sostiene que la farmacéutica reconoció ganancias ilícitas por 214 millones de dólares entre los años 2005 y 2012.

La investigación en comento, puede representar la punta del iceberg en los casos de corrupción en el sector salud de nuestro país, la cual afecta también a Veracruz donde se han dado a conocer actos que podrían representar la comisión de ilícitos graves, y que de comprobarse, deben ser ejemplarmente castigados.