Por: Maquiavelo  

Con lo ocurrido en el debate presidencial de anoche no hay la menor duda que Andrés Manuel López Obrador ha sabido capitalizar el hartazgo existente en contra de los gobiernos panistas y priístas. Los ciudadanos no quieren saber más de corrupción, impunidad y de manera especial de la violencia e inseguridad que existe a lo largo del territorio nacional y recrudecida en el estado de Veracruz.


Los cuatro candidatos presidenciales le dedicaron todo el tiempo a atacar a Andrés Manuel López Obrador. No hubo propuestas solo criticar al que encabeza las encuestas hasta aburrió a los que escuchamos dicha confrontación electoral. Fue muy lamentable ver que sólo se dedicaron a intentar afectar el crecimiento del candidato de Morena.


Por más que trataron de pegarle anoche por su oposición al aeropuerto de la ciudad de México, el rechazo a la reforma educativa y la revisión de la venta de los recursos petrolíferos. El los superó de manera tranquila y pausada, consciente que tiene segura la banda presidencial en su pecho a fines del presente año.


Tal como lo afirma un senador perredista de la coalición Por México al Frente, por lsidro Pedraza al ver el final dijo… “Ya ni pedo” es él ganador.


Los que quisieron explotar el choque con Carlos Slim no tuvieron el menor resultado, lo concreto es otorgar a los miles de ninis empleos y educación, aumentar las pensiones a los viejitos y becar a 300 mil universitarios, sobre todo lo que ocurre en Veracruz que 14 mil aspirantes a la Universidad Veracruzana se quedaron fuera.


Cuando se habló en este debate del combate a la corrupción, con que autoridad moral lo pudo afrontar el panista Ricardo Anaya Cortés cuando esta acusado de lavado de dinero que no ha podido comprobar.

 

José Antonio Meade arrastró todo el tiempo del debate la peor marca al representar al partido tricolor. Como emisario de la continuidad del gobierno peñista de lo que ha provocado el mayor hartazgo de los mexicanos. Lamentablemente no conecta con la gente al carecer de un carisma propio. Para colmo de males el reconocimiento del presidente Peña Nieto que falló la estrategia en seguridad en este gobierno priísta, sumado a la peor semana devaluatoria del peso mexicano.


Los Yunes están enfadados


Los que estaban este pasado domingo más que purgados eran los Yunes que habían soñado que los Tiburones rojos dejaran la primera división y descendieran y con ello la pérdida de la franquicia y posiblemente hasta el estadio, afectando a su dueño y enemigo personal el diputado federal Fidel Kuri. Dentro de la gigantesca escala de los más odiados del gobierno estatal figuraba en los primeros lugares el orizabeño.


Acumularon como ningún gobierno a cientos de veracruzanos adversos a su manera de ser,  son enemistades que ni el tiempo podrá olvidar por el trato hostil y de aborrecimiento en que fueron injustamente tratados.