Gabriel García-Márquez

El programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, mejor conocido como DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals), fue instituido durante el gobierno de Barak Obama, con el fin de otorgar permisos temporales, número de seguridad social y licencias de manejo a los beneficiarios que cumplan con este requisito básico de haber llegado niños a los Estados Unidos. El DACA ampara a más de 750 mil migrantes, procedentes de distintos países de los cuales 78% son mexicanos hoy conocidos como “dreamers”. Con la nueva política del presidente Donald Trump, ya no se aceptarán nuevas solicitudes para entrar al DACA a partir del 5 de septiembre, con el argumento de que los adscritos al programa obtienen empleos y desplazan a los estadunidenses. La discusión sigue aun dentro del Partido Republicano, donde algunos lo rechazan y otros piden que siga vigente.

Los requisitos para acogerse al DACA son:

Haber entrado al país antes de los 16 años.

Tener menos de 31 años al 15 de junio de 2012 cuando entró en vigor el programa.

No haber tenido estatus legal migratorio en EU antes del 15 de junio de 2012.

Haber residido continuamente en EU desde el 15 de junio de 2007 y a la fecha.

Estar escolarizado o licenciado del ejército.

No haber sido condenado por algún delito ni suponer una amenaza para la seguridad nacional.

El DACA no ofrece un estatus legal permanente ni supone ningún paso para obtener la ciudadanía estadunidense.

El presidente Obama intentó ampliar el programa para incluir a los indocumentados que entraron a EU antes del 2010 y quiso eliminar el requisito de los 31 años de edad, pero un tribunal federal bloqueó esta propuesta.

Ahora, al no aceptar nuevas solicitudes se está afectando a los “dreamers”, por lo que el ex presidente Barak Obama considera esta medida como cruel y anticonstitucional. Muchos piensan lo mismo. De aprobarse las modificaciones al programa, podrían ser deportados más de 700 mil personas, entre ellas muchos estudiantes universitarios, jóvenes y brillantes. Por ahora, la moneda sigue en el aire y el miedo se apodera de los inmigrantes que están adscritos al DACA y que creen fielmente en el “sueño americano”, pero esto a Donald Trump es lo que menos le importa.

 

JUANELO, PASIÓN POR LA FICCIÓN

Muchos piensan que es fácil escribir libros de ciencia ficción, pero esto no es del todo cierto. Escribir ciencia ficción representa un alto grado de dificultad; el escritor de este tipo de narrativa requiere tener talento, ser creativo y echar mano de mucha imaginación, pero imaginación de la buena que atrape al lector con las primeras líneas. Además de tener amplios conocimientos del tema que está abordando en la historia que pretende contar, debe saber de ciencia, tiene que estar preparado y saber escribir, cuidar los diálogos y por supuesto la ortografía y la gramática. Si tienes una buena idea para una historia, no hay más que escribirla. Este comentario viene al caso porque recientemente cayó en mis manos el más reciente libro de Juan Manuel Rodríguez Caamaño, Señales (Planeta Gois); una novela corta de ciencia ficción que me sorprendió por el uso de los diálogos y el tema central de una historia contada a partir de hechos catastróficos como suelen ser los sismos. Son dos novelas en una que suceden de manera paralela, pero al mismo tiempo como una unidad. Al leer Señales, encontramos a un escritor que ha ido consolidando su estilo y su calidad, y que aun siendo rector de la Universidad Istmoamericana se da tiempo para escribir. Con esta obra salta a la vista la pasión que tiene Juan Manuel Rodríguez por la ficción. Sin embargo, es una lástima que para leer las novelas de Rodríguez Caamaño, mejor conocido como Juanelo, haya que recurrir al portal de Amazon. Como sugerencia personal, creo que el autor podría imprimir aunque sea unos cuantos ejemplares, para quienes preferimos la literatura publicada en papel.

WIFI LIBRE EN EL ITESCO

El pasado martes regresaron a clases los más de 5 mil alumnos de las 13 carreras de ingeniería que se imparten en el Instituto Tecnológico Superior de Coatzacoalcos (ITESCO). A su regreso se encontraron con la grata sorpresa de que podrán tener libre acceso al Wifi, toda vez que la dirección del plantel implementó un nuevo sistema integral de información; de esta manera habrá un mayor acercamiento entre alumnos y maestros, además de que podrán tener un mejor acceso a la información relacionada con su carrera.