Gabriel García-Márquez

Últimamente se ha puesto muy de moda la palabra “chairo”, que apenas el año pasado se agregó al Diccionario del Español de México con la siguiente definición: “Persona que defiende causas sociales y políticas en contra de las ideologías de la derecha, pero a la que se atribuye falta de compromiso verdadero con lo que dice defender; persona que se autosatisface con sus actitudes”. Así la publicó también El Colegio de México en su cuenta de Facebook. Esta definición no parece contener nada ofensivo, sin embargo, el uso que se le está dando en la actualidad es en un tono despectivo. Las opiniones son encontradas, pero esta palabra que hoy se ha convertido en adjetivo y sustantivo a la vez, nació en los años noventa entre los alumnos de la Prepa 6 y aunque antes era motivo de orgullo y hasta aspiracional ahora su uso es peyorativo. Basta con comentar algo contra el sistema en algún sitio de la red para que te consideren chairo. Los chairos antes eran simpatizantes del PRD, ahora por lo general son seguidores de Morena y de Andrés Manuel López Obrador.

En resumen ser chairo es sinónimo de ser AMLOVER o “pejezombie” y como dicen en el portal SDP, el chairo se identifica con las ideologías de izquierda, y generalmente son testarudos por convicción y necios por vocación, bastará con subir alguna nota exaltando a los contrincantes de AMLO para que un ejército de chairos lancen sus comentarios defendiendo con todo a López Obrador. Para concluir, hay que destacar que no todos los de izquierda son chairos, ni todos los chairos son de izquierda. Este tema da para muchos comentarios en pro y en contra, pero el reportaje sobre este tema publicado en el portal El Sendero del Peje (SDP) es altamente recomendable para profundizar.

 

GERSAIN MOSTRÓ EL MÚSCULO

 

El líder del Sindicato Único de Empleados Municipales (SUEM), se armó de valor para defender los derechos de sus agremiados, que fueron pisoteados por la actual administración municipal presidida por el morenista Víctor Carranza. Cientos de trabajadores de las distintas áreas protestaron primero frente al palacio municipal y luego frente al edificio de tesorería, en un paro de brazos caídos, exigiendo el pago completo de su salario. Gersaín Hidalgo se puso las pilas y levantó la voz, exigiendo la intervención hasta del presidente de la República si fuera necesario. El argumento utilizado por el alcalde para no pagarles, es que más de 300 empleados son aviadores o que ganan más de la cuenta. Las autoridades municipales levantaron actas notariales, pero lo cierto es que estas diferencias con los manifestantes deben resolverse ante las autoridades laborales, no ante notario. Mientras tanto las familias que dependen de estos ingresos la estarán pasando muy mal hasta que se destrabe el conflicto. Por otro lado, estos plantones son tan sólo una muestra de lo que es capaz Gersain Hidalgo, quien anda en busca de una diputación abanderado por el partido Nueva Alianza, por cierto con muchas posibilidades de ganar.

 

HAGAN ALGO POR LA CARRETERA A LOS COMPLEJOS

 

Es vergonzoso el pésimo estado en que se encuentra la salida por el puente Coatza I, hacia los complejos y el puente Tonalá. Los huecos, baches y cráteres son incontables, es difícil evitarlos para cualquier automovilista que circula por esa vía de comunicación corriendo el riesgo de que se le reviente una llanta o se le dañe la suspensión, incluso de sufrir una volcadura. Quien quiera que sea el responsable del mantenimiento de esta carretera, no ha hecho nada al respecto y aun cuando cobran 22 pesos de peaje, se desconoce a dónde van a parar estos recursos, que bien pudieran ser utilizados en el bacheo de este tramo con tanto tráfico.

 

POR FIN HABRÁ SEMÁFOROS

 

Al fin se decidieron a reparar los semáforos de la ciudad. El delegado de Tránsito, Jesús Moreno Delgado, ha iniciado un programa de reparación de semáforos en la avenida Universidad, informando que de ahí continuarán con el resto que están parcial o totalmente descompuestos. El delegado habla de reparación, pero lo cierto es que deberían de ser sustituidos por unos nuevos, más modernos y adecuados para lugares donde pegan duro los vientos del norte como es el caso de Coatzacoalcos. Es penoso que ciudades más pequeñas y con menor presupuesto que Coatzacoalcos, como son Orizaba, Acayucan y San Andrés, tengan semáforos de última generación.

 

FAKE NEWS, BAD NEWS

 

Otro de los términos que está hoy en boga es “fake news”, que quiere decir “noticias falsas”. Con este adjetivo se etiquetan notas que tienden a desinformar y a engañar al lector, sea en la prensa escrita, radio, televisión, redes sociales y portales de noticias.  Las fake news se difunden deliberadamente para manipular en todos los sentidos a la población, con la intención de influir en la comunidad en beneficio de un proyecto o de un personaje político, desprestigiando o enalteciendo mediante mentiras o noticias carentes de toda veracidad. Donde más se ha abusado de este tipo de notas es en las redes sociales, donde con frecuencia vemos comentarios hasta de grandes magnates, entre los que destaca el propio Donald Trump, quien lo único que busca con estas mentiras es conquistar a los norteamericanos, para prolongarse en el poder, con un rédito político fuera de toda ética o calidad moral. Es importante que los lectores, antes de creer en este tipo de notas, comprueben en los medios tradicionales o en sitios serios la veracidad de la información, sobre todo si es sensacionalista o exagerada, porque casi siempre las fake news son sinónimo de bad news.