Iván Calderón

  Indudablemente el panorama que enfrentará el Revolucionario Institucional en el proceso electoral pinta muy, pero muy negro.

  Por lo menos en Veracruz.

  Sus principales “liderazgos” lejos de unificarse, continúan disociados reduciendo notoriamente sus posibilidades de ganar la gubernatura del estado.

  Aunque no lo quieran aceptar, los cuadros tricolores ya están empezando a operar bajo la lógica de la derrota, ya que en vez de consolidar digamos a un José Yunes Zorrilla como su mejor activo para el 2108, continúan los golpeteos, los reproches y las exigencias, como si aún estuvieran en la plenitud del pinche poder.

  Todo parece indicar que a muchos priistas no les importa vivir en el más absoluto desprestigio y buscando sombra en la figura del alcalde de Orizaba Juan Manuel Diez, lo obscurecen y lo utilizan, al grado de usar su nombre para buscar más segmentación.

  Tal es el caso del diputado federal Jorge Carvallo Delfín quién con todo y de ser un lastre para el PRI, demanda posiciones, cuando precisamente la bancada federal a la que pertenece, es la que dejó a este partido en la complicada situación electoral en la que se encuentra, por ser cómplices y actores del saqueo más grande en la historia de Veracruz.

  Con lo anterior, y con un partido sin forma ni rumbo, los posibles candidatos por el tricolor viven una autentica fatalidad y sorprendentemente el perfil más competitivo con el que cuentan, ya es objeto de golpes directos por parte de ciertos diputados federales que se niegan en reconocer que su tiempo político ya finalizó.

  Y es que a pesar de ser priistas (que al menos en Veracruz puede ser hasta pecado) tanto Pepe como Héctor aparecen muy bien ubicados en las encuestas.

  Con Pepe hay similitudes y preferencias, mientras que con Héctor, al elector potencial local parece no importarle el que haya perdido ya una contienda por el gobierno estatal.

  Se tiene que decir, del priismo de años atrás no queda ni el cascaron.

  La neta.

  Sin embargo, con lo poco o mucho que les queda de estructura y con un buen contendiente pudieran ser capaces de sumar los votos ciudadanos y de todos aquellos veracruzanos que votaron en contra, pero que hoy por hoy están decepcionados de la gestión de la Yunicidad.

  Es decir, el PRI aun y con su pasado puede ser opción, pero siempre y cuando quien sea el candidato al Gobierno del Estado se sacuda abiertamente a los lastres priistas que más que la verdad ya no funcionan en términos de rentabilidad electoral.

  Ya que si hablamos de compromiso o fuerza electiva, ninguno de los que exigen tiene derecho político alguno.

  Por ejemplo, el diputado Jorge Carvallo no vale nada. En política, al menos en su distrito, lo ha perdido todo.

  Pero como dicen que no hay político muerto, ya veremos qué es lo que pasa.

POR CIERTO este lunes el senador Héctor Yunes Landa estuvo en el municipio de Ángel R. Cabada entregando apoyos alimentarios y supervisando afectaciones por las recientes lluvias que todavía no dan tregua en el sur de la entidad.

  Héctor Yunes estuvo acompañado por el alcalde Santiago Avendaño Barrios quién uno de los pocos personajes que se está echando en hombros a este partido con miras a la diputación federal con cabecera en San Andrés Tuxtla, “el gallo” como lo conocen es prácticamente el virtual abanderado del PRI-Verde a la federal y en honor a la verdad puede dar la sorpresa gracias a su don de gente y operación política, además de presentar un perfil fresco que le puede vender algo diferente a los electores.

  No hay que perderlo de vista.

@IvanKalderon

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